Arpegio
Un arpegio es un acorde cuyas notas se tocan una tras otra en lugar de todas a la vez, normalmente subiendo de la más grave a la más aguda o bajando de vuelta.
¿Cómo es un arpegio?
Toma el acorde de Do mayor, Do–Mi–Sol, y toca sus notas por turno: Do–Mi–Sol–Do, y luego de vuelta hacia abajo. Eso es un arpegio de Do mayor. La menor da La–Do–Mi–La; Sol7 da Sol–Si–Re–Fa.
El nombre viene del italiano arpeggiare, “tocar como un arpa”, porque el arpa hace sonar un acorde pulsando sus cuerdas una tras otra.
Dos obras construidas casi por completo con arpegios: el Preludio en Do mayor que abre el primer libro de El clave bien temperado de Bach, y el primer movimiento de la Sonata “Claro de luna” de Beethoven, donde la mano derecha recorre cada acorde en grupos regulares de tres notas. En la guitarra, puntear la forma de un acorde cuerda a cuerda es arpegiarlo.
¿Cómo se reconoce?
La línea salta en lugar de avanzar por grados, y cada nota en la que cae pertenece al mismo acorde. Si puedes apilar las notas de un pasaje en un solo acorde sin que nada choque, probablemente estás oyendo un arpegio. Con el pedal de resonancia pisado o las cuerdas sonando, oyes cómo el acorde se va formando nota a nota.
¿Con qué se confunde?
Con una escala. Una escala recorre en orden todas las notas de una tonalidad: Do–Re–Mi–Fa–Sol. Un arpegio salta directamente a las notas del acorde: Do–Mi–Sol. Es habitual practicar ambas cosas, porque entrenan cosas distintas: la tonalidad y el acorde.
El acorde desplegado (o quebrado) es el término más amplio para cualquier acorde tocado nota a nota, con cualquier dibujo. El bajo de Alberti, Do–Sol–Mi–Sol repetido, es un acorde desplegado que no sube ni baja en línea recta. Mucha gente usa las dos palabras indistintamente.
Pruébalo: Construir acordes te pide encontrar cada tríada en tu instrumento; toca sus notas una a una y tendrás su arpegio. La lección sobre el campo armónico muestra los siete acordes de una tonalidad, que puedes arpegiar uno tras otro.