Glosario

Modulación

La modulación es un cambio de tonalidad dentro de una obra musical, en el que una nota nueva pasa a ser la tónica y una cadencia en la nueva tonalidad lo confirma.

¿Cómo es una modulación?

La forma suave es a través de un acorde pivote, un acorde que pertenece a las dos tonalidades. Para ir de Do mayor a Sol mayor:

  1. Toca en Do mayor: Do, Lam. Aquí La menor es vi.
  2. Trata ese mismo La menor como ii de Sol mayor, y haz que lo siga Re7, la dominante de Sol.
  3. Resuelve Re7 en Sol y quédate ahí.

En el momento del cambio no suena nada ajeno a ninguna de las dos tonalidades. Solo después se da cuenta el oído de que la casa se ha movido.

La forma directa se salta el pivote. Las canciones pop suben a menudo el último estribillo directamente un semitono o un tono entero, como hace “I Will Always Love You” de Whitney Houston cerca del final.

¿Cómo se oye una modulación?

Dos señales. Una alteración nueva que vuelve una y otra vez: un Fa♯ que aparece repetidamente en una obra en Do mayor apunta a Sol mayor. Y las frases dejan de terminar donde terminaban: las cadencias empiezan a aterrizar en la nota nueva, y esta empieza a sonar como casa.

La mayoría de las modulaciones van a una tonalidad vecina, una cuya armadura se diferencia como mucho en un sostenido o un bemol. Desde Do mayor eso suele significar Sol mayor, Fa mayor o La menor.

¿Con qué se confunde?

Con la tonicalización. Una dominante secundaria como Re7 en Do mayor apunta a Sol durante un acorde y luego la música vuelve a casa. Sin una cadencia que se asiente en Sol, la tonalidad no ha cambiado.

El transporte es otra cosa distinta: llevar una canción entera a otra tonalidad, por ejemplo para adaptarla a un cantante. Nada dentro de la canción cambia de tonalidad; se mueve toda a la vez.

Pruébalo: la lección sobre la modulación termina con un ejercicio en el que cada progresión cambia de tonalidad, y dominantes secundarias muestra el tirón breve que no es una modulación.